Una enfermedad rara que avanza hacia tratamientos más personalizados y esperanzadores

 

DIA MUNDIAL DJLa dermatomiositis juvenil (JDM, por sus siglas en inglés) es una enfermedad autoinmune poco frecuente que afecta principalmente a niños y adolescentes, causando inflamación en músculos y piel. Aunque representa una minoría dentro de las enfermedades reumáticas pediátricas, su impacto en la calidad de vida de los pacientes es considerable. Carmen de Miguel, secretaria general de a Liga Reumatológica Española (LIRE) señala que «en este Día Internacional de la Dermatomiositis Juvenil, desde LIRE queremos poner en valor la investigación médica y el acompañamiento a las familias que conviven con esta enfermedad y el incandable trabajo de ANADEJU (Asociación Nacional de Dermatomiositis Juvenil) en el acompañamiento y ayuda a los pacientes y sus familias».

Según datos de ANADEJU, en España, aproximadamente 1 de cada 1.000 niños padece una enfermedad reumática. Dentro de este grupo, la dermatomiositis juvenil afecta a un número reducido de menores, diagnosticados entre los 2 y los 18 años. En el 14% de los casos el diagnóstico se produce a los 5 años, y en un 12% a los 4 años. La edad con menor frecuencia de diagnóstico es a los 7 años, con solo un 2% de los casos.

Tratamientos actuales: la base sigue siendo sólida

El manejo de la JDM se basa principalmente en la inmunosupresión. Los corticosteroides junto con el metotrexato continúan siendo el tratamiento de primera línea. Esta combinación permite reducir la dosis de corticosteroides de manera más rápida sin perder eficacia.

En casos de mayor gravedad o refractarios, se emplea la ciclofosfamida intravenosa. El rituximab, un anticuerpo monoclonal, también ha mostrado buenos resultados en pacientes que no responden a las terapias convencionales.

Terapias biológicas: opciones más específicas

Las terapias biológicas han ganado protagonismo, especialmente en los casos con afectación severa de la piel o con calcinosis. Rituximab y los inhibidores del TNF son los biológicos más empleados, aunque también se están utilizando otras opciones como abatacept, tocilizumab y agentes anti-interleucina-1, aunque con menor frecuencia.

Nuevos tratamientos: la medicina del mañana

Entre las terapias emergentes destacan los inhibidores de JAK, que interfieren con la señalización de los interferones. Estos tratamientos están en fase de ensayo clínico y podrían convertirse en herramientas de primera o segunda línea en el futuro.

Además, se están investigando nuevas aproximaciones como las terapias dirigidas a células B y a la disfunción mitocondrial. Un ejemplo prometedor en este ámbito es el uso experimental de células CAR-T.

Mirando al futuro

El tratamiento de la dermatomiositis juvenil avanza hacia estrategias más personalizadas. Aunque los corticosteroides y el metotrexato siguen siendo fundamentales, el desarrollo de terapias biológicas y emergentes como los inhibidores de JAK ofrecen una nueva esperanza, especialmente para los casos más difíciles.

|Este artículo ha sido elaborado con la colaboración de Consensus, una herramienta basada en IA que facilita el acceso a investigaciones científicas de alta calidad|